Melinda & Melinda (Woody Allen) | Crítica

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  • PAÍS: Estados Unidos
  • DIRECTOR: Woody Allen
  • GUIONISTA: Woody Allen
  • FOTOGRAFÍA: Vilmos Zsigmond
  • GÉNERO: comedia/drama
  • AÑO: 2004

Imperfecta y disfrutable, y, tratándose de Woody Allen, autor de varias grandes películas y de toda una filmografía interesante hasta en su película menos lograda, ¿a quién le importa el primer adjetivo en este caso? Allen ha hecho con Melinda & Melinda una película peculiar, importante por su tratamiento, novedoso y arriesgado. Claro que no le ha resultado una cosa redonda, pero qué más da.

La visión con que se mire es  importantísima para la valoración de la vida. El planteamiento inicial sabe muy woodyallenesco: un conflicto entre dos creadores de historias. Uno hace comedias y encuentra en los sucesos el lado cómico de la vida, pero considera que por esencia esta es trágica. El otro es creador de dramas y encuentra en los sucesos las matices trágicas, pero, al contrario que su amigo, cree que la vida es intrínsecamente cómica. Entonces, en una cena, junto a dos amigos más, conversan sobre sus puntos de vista, hasta que uno de los amigos les cuenta una historia, sobre una tal Melinda. En base a ésta ambos desarrollan, a la par, sus historias,  trágica y cómica.  Y ambas se intercalarán en la pantalla.

Con dialogos que te hacen pensar, y un contraste de historias, las cuales parecen tener la comedia drama y el drama comedia, la película nos muestra cómo el contar direcciona la historia. En ambos casos los hechos son casi las mismos: infidelidad, crímenes, amor, impulsos de Tánatos, infidelidad,  infidelidad…

Se disfruta por el tratamiento y por las conversaciones mordaces, por lo extraño que es darte cuenta de que ahora estás tensionado con el drama cuando hace unos minutos atrás reías con la comedia, siendo ambas situaciones casi idénticas.

¿En dónde falla Allen? En descuidar la historia, o las historias. Como el tratamiento hace que las historias sean parecidas pero opuestas, se descuida la creíble consecuencialidad de los hechos, que a veces parecen forzados, revelando ese trasfondo de artificio y de constructo metaficcional. Falla también en que la historia no es la más emocionante, como si no fuera tan especial como para aparecer en una película. Tanto la tragedia como la comedia no funcionarían demasiado por separado, pero juntas, allí lo interesante.

Después de todo, lo central de la película es mostrar que ni lo trágico ni lo cómico parecen estar intrínsecos en los sucesos de la vida. Y que lo  mejor es vivirla bien, sea con -o a pesar de- sus encantos cómicos o sus dolores trágicos.

Para cuantitativos: 3.5/5

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Como un guante de seda forjado en hierrro ■ Crítica

 

Daniel Clowes - Como un guante de seda forjado en hierro

  • Autor: Daniel Clowes
  • Edición: La Cúpula
  • Pág.: 148
  • Blanco y negro
  • Publicación original: 1989-1993, en Eightball (revista)

Al interesarme en el cómic alternativo estadounidense, di con Clowes, quien es casi un autor de culto y creador de un estilo bizarro y surreal. Entre los nombres que más sonaban de sus obras estaban Ghost World (adaptada al cine con guion del mismo Clowes) y esta: Como un guante de seda forjado en hierro. Lo primero que llama la atención es el título, que en sí no nos dice mucho de la obra y nos suena a sinsentido. Detalle importante: esta obra tiene mucho de sinsentido. O, mejor dicho, intentar hilvanar una comprensión total es un sinsentido.

Acá la trama de la contraportada:

Puede ocurrir que te sientas atraído por la actriz que aparece en esa extraña película 
sadomasoquista.
Quizá eso suponga el comienzo de un viaje alucinante en el que tu decisión más importante sea 
la de dejarte llevar.
Incluso cabe la posibilidad de que te sea revelada la materia de que están hechas las 
pesadillas.
Ahora echa un vistazo a estas páginas.
Es probable que nunca hayas estado en un lugar así.

Es bastante probable. Clowes nos sumerge, a la par con su personaje principal, Clay, un tipo no muy raro, en un mundo rarísimo, en una pesadilla norteamericana con violencia, sexo y paranoia. Desde el primer capítulo -que pueden leer aquí- observamos un mundo insano y demente con elementos absurdos, como camarones en los ojos de un hombre o prostitutas medio humanas.

Clay, luego de ver una película snuf, cree reconocer a la actriz principal, quien sería una antigua novia, y decide buscarla. En esa travesía, descubrimos un microcosmos caótico, insano y asqueroso. Y es que Clowes no tiene piedad con ninguno de sus personajes, que tienen algo de grotesco siempre.

Se nota el underground, su tono vulgar y explícito. Su construcción narrativa es interesante, peculiar, cargada y sugerente. Los elementos raros inundan cada página por el hecho de volverlo todo más extraño, que algunas veces funciona mejor que otras. Al final tenemos un relato que vuelve sobre algunos de sus puntos y nos deja un sabor de desolación y rechazo.

Concluyendo, Clowes es, según he visto en este libro, como contemplar un vómito en plano detalle. Claro, lo filma con estilo, uno muy turbador.

Opinión: 4/5

Wake up

Un rumor de metrópolis ingresaba en sus oídos destapados con el largo bostezo que dio, estirando su cuerpo adolescente, sentado en la cama iluminado por una luz matutina lateral difuminada por ser el rebote de la luz dura del sol de verano en la pared al exterior de su ventana. Un rumor como el del mar, pensó, cómico, cuando los cláxones lejanos le anunciaron la lejanía de su comparación. Un rumor de muerte, pensó luego, con cierto pesimismo recién despertado, y cayó en la cuenta de la inconexión de la comparación reciente. Un rumor como de máquina, desprendió su pensamiento, a lo futurista, a lo apocalíptico… No, mejor decir un rumor salvaje. Lo sintió luego muy Vallejo, muy “el hombre es en verdad un animal”, etc. ¿Qué era aquél sonido para este muchacho pensativo, recién despertado, recién consciente -no cuando en el sueño- de sus sensaciones? Todo aquello pero ninguno lo suficiente como para quedarse con uno solo; sensaciones volátiles, privadas de la añeja seguridad adulta. Mejor así, pensó. Mejor así.