Mommy | Opinión

Mommy

  • PAÍS: Canadá
  • DIRECTOR: Xavier Dolan
  • GUIONISTA: Xavier Dolan
  • FOTOGRAFÍA: André Turpin
  • MÚSICA: Eduardo Noya
  • MONTAJE: Xavier Dolan
  • GÉNERO: drama
  • DURACIÓN: 139 minutos
  • AÑO: 2014
  • REPARTO: Anne Dorval, Antoine-Olivier Pilon, Suzanne Clément, Alexandre Goyette, Patrick Huard
  • PREMIOS: Premio del Jurado, Festival de Cannes

La película Mommy posee una narrativa y una cámara fuera de lo común.  Funciona, y además arriesga. Es tan interesante ver a aquellos personajes tan bien construidos, cada uno un mundo propio, enfrentándose a una realidad difícil de manejar, tratando de encontrar los modos de salir de los problemas mayoritariamente ilesos, de solucionar los conflictos,  de arreglar el caos. Y lo logran. Pareciera que realmente pudieran solucionar todo su desorden,  pero,  ¿de verdad?, y si es así, por cuánto tiempo?

(Poner argumento aquí) Esta bien, a ver: una madre saca a su hijo agresivo del reformatorio, quien tiene un trastorno de  déficit de atención con hiperactividad,  con la intención de educarlo ella misma. Con la ayuda de una vecina que sufre de tartamudeo por eventos trágicos en su vida, los tres tratarán de sacar adelante al muchacho y solucionar sus propios problemas.

La realidad, hostil,  se presenta como un reto. Y entonces, cada uno ve qué decisión tomar. Allí otro punto muy interesante -y acertado y aplaudido- del joven director: pese a que las acciones y los sucesos son los mismos, cada uno tiene su forma de pensar al respecto, y por ende actúan diferente. Por tanto, nos damos cuenta de la relatividad de las percepciones, de lo bueno o lo malo del accionar frente al otro.

El director parece querer salir, y hacer consciente de eso al público, de la narrativa acostumbrada. Si ritmo es distinto, con inserciones casi performance, momentos llenos de explosión emocional y otros tranquilos, pero reveladores de una contención momentánea. Su narrativa no posee un suspenso fuerte, lo cual es arriesgado, pero también cansino para algunos espectadores. Es más un mostrar que un contar. Son ellos tal cual, en su turbadora vida de gente común, y le funciona.

El relato no es redondo, quizá a posta. Allí hay un detalle: se extienden situaciones, cuya función al parecer es descriptiva. La narración  a veces se aleja del primer término, pero en general no falla. Por otro lado, la cámara es extraña. Corta cabezas, caras, encuadra de manera poco acostumbrada. Parece ser una peculiaridad relacionada con la mirada algo perturbada de los personajes.

Mommy habla de muy buena manera de lo que significa cada cosa (sí, hay que ser amplios aquí) para una persona, independientemente del significado dado por los otros. Habla de la relatividad de la esperanza, de la amistad,  de la redención momentánea, de los problemas interpersonales y de la construcción de los vínculos afectivos, y de su parcial, o total, destrucción.

Para cuantitativos: 4/5

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Melinda & Melinda (Woody Allen) | Crítica

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  • PAÍS: Estados Unidos
  • DIRECTOR: Woody Allen
  • GUIONISTA: Woody Allen
  • FOTOGRAFÍA: Vilmos Zsigmond
  • GÉNERO: comedia/drama
  • AÑO: 2004

Imperfecta y disfrutable, y, tratándose de Woody Allen, autor de varias grandes películas y de toda una filmografía interesante hasta en su película menos lograda, ¿a quién le importa el primer adjetivo en este caso? Allen ha hecho con Melinda & Melinda una película peculiar, importante por su tratamiento, novedoso y arriesgado. Claro que no le ha resultado una cosa redonda, pero qué más da.

La visión con que se mire es  importantísima para la valoración de la vida. El planteamiento inicial sabe muy woodyallenesco: un conflicto entre dos creadores de historias. Uno hace comedias y encuentra en los sucesos el lado cómico de la vida, pero considera que por esencia esta es trágica. El otro es creador de dramas y encuentra en los sucesos las matices trágicas, pero, al contrario que su amigo, cree que la vida es intrínsecamente cómica. Entonces, en una cena, junto a dos amigos más, conversan sobre sus puntos de vista, hasta que uno de los amigos les cuenta una historia, sobre una tal Melinda. En base a ésta ambos desarrollan, a la par, sus historias,  trágica y cómica.  Y ambas se intercalarán en la pantalla.

Con dialogos que te hacen pensar, y un contraste de historias, las cuales parecen tener la comedia drama y el drama comedia, la película nos muestra cómo el contar direcciona la historia. En ambos casos los hechos son casi las mismos: infidelidad, crímenes, amor, impulsos de Tánatos, infidelidad,  infidelidad…

Se disfruta por el tratamiento y por las conversaciones mordaces, por lo extraño que es darte cuenta de que ahora estás tensionado con el drama cuando hace unos minutos atrás reías con la comedia, siendo ambas situaciones casi idénticas.

¿En dónde falla Allen? En descuidar la historia, o las historias. Como el tratamiento hace que las historias sean parecidas pero opuestas, se descuida la creíble consecuencialidad de los hechos, que a veces parecen forzados, revelando ese trasfondo de artificio y de constructo metaficcional. Falla también en que la historia no es la más emocionante, como si no fuera tan especial como para aparecer en una película. Tanto la tragedia como la comedia no funcionarían demasiado por separado, pero juntas, allí lo interesante.

Después de todo, lo central de la película es mostrar que ni lo trágico ni lo cómico parecen estar intrínsecos en los sucesos de la vida. Y que lo  mejor es vivirla bien, sea con -o a pesar de- sus encantos cómicos o sus dolores trágicos.

Para cuantitativos: 3.5/5