Como un guante de seda forjado en hierrro ■ Crítica

 

Daniel Clowes - Como un guante de seda forjado en hierro

  • Autor: Daniel Clowes
  • Edición: La Cúpula
  • Pág.: 148
  • Blanco y negro
  • Publicación original: 1989-1993, en Eightball (revista)

Al interesarme en el cómic alternativo estadounidense, di con Clowes, quien es casi un autor de culto y creador de un estilo bizarro y surreal. Entre los nombres que más sonaban de sus obras estaban Ghost World (adaptada al cine con guion del mismo Clowes) y esta: Como un guante de seda forjado en hierro. Lo primero que llama la atención es el título, que en sí no nos dice mucho de la obra y nos suena a sinsentido. Detalle importante: esta obra tiene mucho de sinsentido. O, mejor dicho, intentar hilvanar una comprensión total es un sinsentido.

Acá la trama de la contraportada:

Puede ocurrir que te sientas atraído por la actriz que aparece en esa extraña película 
sadomasoquista.
Quizá eso suponga el comienzo de un viaje alucinante en el que tu decisión más importante sea 
la de dejarte llevar.
Incluso cabe la posibilidad de que te sea revelada la materia de que están hechas las 
pesadillas.
Ahora echa un vistazo a estas páginas.
Es probable que nunca hayas estado en un lugar así.

Es bastante probable. Clowes nos sumerge, a la par con su personaje principal, Clay, un tipo no muy raro, en un mundo rarísimo, en una pesadilla norteamericana con violencia, sexo y paranoia. Desde el primer capítulo -que pueden leer aquí- observamos un mundo insano y demente con elementos absurdos, como camarones en los ojos de un hombre o prostitutas medio humanas.

Clay, luego de ver una película snuf, cree reconocer a la actriz principal, quien sería una antigua novia, y decide buscarla. En esa travesía, descubrimos un microcosmos caótico, insano y asqueroso. Y es que Clowes no tiene piedad con ninguno de sus personajes, que tienen algo de grotesco siempre.

Se nota el underground, su tono vulgar y explícito. Su construcción narrativa es interesante, peculiar, cargada y sugerente. Los elementos raros inundan cada página por el hecho de volverlo todo más extraño, que algunas veces funciona mejor que otras. Al final tenemos un relato que vuelve sobre algunos de sus puntos y nos deja un sabor de desolación y rechazo.

Concluyendo, Clowes es, según he visto en este libro, como contemplar un vómito en plano detalle. Claro, lo filma con estilo, uno muy turbador.

Opinión: 4/5

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Jason, historietista

Leer a Jason es sobrecogedor y triste: da desesperanza pero a la vez regocijo. John Arne Sæterøy, como verdaderamente se llama, tiene la capacidad de introducirte en la historia y de que sus personajes, de rostros inexpresivos, transmitan mucho sin embargo. Su trazo, su genial blanco y negro -a veces más poético que sus cómics en color- realmente parece contener cierto lirismo.

Sus historias, sus crueles historias te revuelven el estomago. Son como un grito contenido, que nunca sale, que se sugiere. Jason tiene talento y sus historias son construcciones que valen la pena, que te dejan un sabor amargo y dulce a la vez.

Es extraño y posmoderno. Tiene un trasfondo latente en muchas de sus historias sobre el cansancio de la vida contemporánea, sobre la desesperanza silenciosa que parece avanzar por nosotros, pero también sobre el valor del afecto, sea por medio de la amistad o el amor.

Jason dibuja con genio e ingenio. Logra mostrarnos con sus viñetas objetivas, simples, a veces explícitas, un universo construido tomando en cuenta lo común del mundo, lo simple, lo vulgar, transformándolo en un mundo que se siente peculiar y artístico.

Obras destacables:

  • Sshhhh! (2002)
  • No me dejes nunca (2002)
  • ¿Por qué haces esto? (2005)
  • No me dejes nunca (2006)
  • Yo maté a Adolf Hitler (2007)
  • El último mosquetero (2008)
  • Low Moon (2009)

 

Imagen : detalle de portada de Low Moon de Jason